Un rincón de Cali en Nueva York.

Wilson Palomeque en concurso de bailarines.

 

Colaborador: Alejandro Torres Betancourt 

En algún momento la capital del mundo llego a ser el centro de producción y difusión de los mejores artistas de salsa en toda su historia, sin embargo, en la ciudad de Cali, Colombia, se apropiaron de este género musical y lo fortalecieron por medio del baile dando como resultado bailarines profesionales de talla mundial que hasta el día de hoy siguen manteniendo esa superioridad de Colombia ante el mundo. Los melómanos y coleccionistas también han sido otro punto a favor de la ciudad del suroccidente colombiano, gracias a la gran cantidad que se pueden encontrar en la ciudad y las diferentes audiciones que se realizan durante todo el año en diferentes barrios de Cali.

Los bailes de cuota o “Agua e’ lulos” fueron los responsables de mostrar el talento de los Caleños, es ahí cuando se dieron a conocer muchos bailadores de la vieja guardia que posteriormente dieron un estilo a la forma de bailar de las personas oriundas de esa región.

Ese fenómeno social ha acompañado a los Caleños que buscan nuevas oportunidades en otros países, ese es el caso de Wilson Palomeque, un bailarín y coleccionista de salsa Caleño que llegó hace 16 años a la gran manzana a enseñar su arte y ha sido el encargado de organizar a las escuelas de baile, el encuentro de melómanos y coleccionistas y la feria de Cali. Lleva aproximadamente 20 años vinculado al baile lo que para él es una de las fortalezas de su ciudad:

“La salsa es importante para Cali porque es la que nos representa a nivel mundial, además representa nuestra cultura y nuestra alegría”.

Hoy en día Nueva York dejó de tener esa fuerza en el entorno del género musical que la caracterizó en los años 70’s; a pesar de esto, la labor de personas como Wilson Palomeque, hace que la salsa se mantenga viva en la capital del mundo aprovechando la audiencia de colombianos y latinos residentes en la gran manzana creando un ambiente propicio para la realización de eventos culturales similares a los de Cali.

“El entorno de la salsa en Nueva York se vive de forma positiva, porque hemos venido impulsando eventos como la feria de Cali, el encuentro de melómanos, concursos de escuelas de baile donde salen niños desde los 5 hasta la mayoría de edad como profesionales del baile, por otra parte, en lo musical pienso que Cali es la que conserva la memoria musical del género, pueden venir muchos géneros como la bachata o el reggaetón, pero la esencia del Caleño es la salsa, la que se lleva por dentro”

La salsa nos es ajena a la evolución que ha tenido la música en sus diferentes géneros musicales, actualmente existen orquestas en todos los países latinos que han querido innovar el sonido y estructura que caracterizaban a las orquestas clásicas de la salsa provocando el nacimiento de corrientes musicales derivadas del mismo entre las que podemos citar como ejemplo la timba, o para no irnos muy lejos la salsa choque, que ha sido tema de discusión de coleccionistas, bailarines y amantes de la música.

“Los artistas que aún están vigentes todavía nos deleitan con su música, pero seguimos esperando que surjan artistas de talla similares a los que identificaron a la vieja guardia, el trabajo de las nuevas orquestas y artistas es un trabajo más comercial que no es del gusto para el bailador, porque se han perdido los solos de descargas donde el bailador puede crear pasos, ser creativo y llevar el ritmo de la música”

De esta manera Wilson Palomeque ha llevado a Nueva York una parte de Cali desarrollando una labor de organización de las escuelas de baile y melómanos en la ciudad de Nueva York donde se han obtenido diversos premios y distinciones que sirven para seguir trabajando y haciendo sentir a la comunidad colombiana como en casa.

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